GALERÍA (Artistas Visuales)

Search

BUSCADOR

AUTORES POR:

Alfabético
a b c d e f g h i k l m n o p r s t u v w z

OBRAS POR:

Color

DESCARGAR CV (.PDF)

Gerardo Correa

Gerardo CORREA MARTÍN – Castillos - Rocha – URUGUAY - 1963.- En los años 80 comenzó sus estudios en escultura: madera, cerámica, metal, mármol y granito en diferentes Escuelas de Arte en Uruguay y Brasil.- Desde 1996 hasta 2005, trabajó con el escultor Guillermo Riva-Zucchelli en su estudio de Punta del Este y en Carrara, Italia, en el estudio Nicoli & Lyndam.- Exposiciones Destacadas. 1995 - Museo de Arte Americano de Maldonado. 1997 - Alianza Francesa de Montevideo. 1999 - Fundación BUQUEBUS. 2001 - Galería MVDArte. 2003 - Centro Cultural La Paloma - Rocha. Galería Matthei - Chile. 2004 - UCFFA - Washington DC - USA. Gallerie Michelle, Virginia. 2005 - Galería De Los Suspiros - Colonia. 2006 - Galería GRZ - Buenos Aires, Argentina. 2008 - Parque de la Percepción - Maldonado. 2011 - Centro Cultural La Paloma - Rocha. Prólogo de la exposición realizada en Washington DC enero - febrero de 2004.- EL ARTE Y EL OFICIO… El Uruguay, pródigo en artistas, sigue generando talentos. Detrás del rastro indeleble de sus grandes maestros, Blanes y Sáez en el siglo XIX., Torres García, Barradas, Figari, Blanes Viale y Cúneo en el siglo XX, las generaciones se suceden produciendo sorprendentes revelaciones. Como siempre en los artistas uruguayos, sus realizaciones son atemperadas, sin estridencias ni novelerías. La escultura nunca ha sido de fácil abordaje, tanto por razones de materia como de ambiente. De materia, porque la batalla con el material, piedra, barro, madera, metal, se parece mucho más a la labor del albañil que a la del intelectual, como lo pretendía Leonardo en la célebre carta en que trataba de “panaderos”, siempre cubiertos de polvo blanco, a los escultores, por oposición a los pintores, capaces de ejercer su oficio en traje de terciopelo. Por si esto fuera poco, la escultura es necesariamente costosa y por lo tanto requiere, salvo en pequeñas dimensiones, de lo que antes se llamaba un mecenas y ahora un “sponsor”: ¿quién, si no, puede adquirir y trasladar un gran bloque de mármol o fundir en bronce una forma de tamaño? De donde resulta entonces que este noble oficio está reservado a gente vigorosa y empecinada. No basta el talento, que en una pintura puede expresarse rápidamente en una tela o un papel, sin demasiado trabajo ni mucho costo; aquí hay que poner empeño, fuerza, batallar con un medio no siempre receptivo y luego con un material necesariamente difícil, al cual hay que arrancarle poesía En esa tradición se incrusta la trayectoria creciente de Gerardo Correa, un escultor de verdad, de los que trabaja y lucha con la materia. Transita por el mundo ilimitado de las formas abstractas, pero en una concepción orgánica, donde el material vive y vibra. En algunos trabajos monumentales la geometría ha dominado al impulso expresivo, pero en general es la organicidad lo que predomina, esa búsqueda de huecos y relieves, ritmos y tensiones que sugieren otra cosa sin ser nada más que la obra misma. A veces el animal, la vela, la gota o el mar aparecen como sugestión, pero en otras ocasiones la forma viva no existe más allá de la misma piedra y lo que ella parece insinuar. En uno y otro caso hay una personalidad expresiva coherente, sin esos tanteos vacilantes que a veces pueden parecer poéticos pero que se detienen a mitad del camino; en los trabajos de Correa media siempre la misma fuerza, la constante claridad, la rotundidad del propio cincel exponiendo sin timidez su presencia. JULIO MARIA SANGUINETTI Ex Presidente de la República Oriental del Uruguay